24 de diciembre de 2009 10:10

DE VUELTA A BORDEAUX (segunda parte y casi final)


Ya...después de ese día donde las queridas tortis del B&B, nos levantamos para emprender hacia Cleppé. Dónde carajos queda eso? Pues bien...en el camino. jejeje.

El viaje hasta el momento había sido casi sin lluvia, pero not anymore..al menos no para este día. Fue apestoso..

..nos preparábamos y ya llovía. Tuvimos un pequeño break de lluvia q nos permitió cargar la moto sin mojarnos, pero sería cortito. Además, no habíamos cachado q este día cruzaríamos uno de los ejes principales en transporte: Lyon-Marsella (ésta fue la ruta), entonces la cantidad de camiones y tráfico en la carretera aumentó drásticamente.
Entre que llovía harto, que las carreteras de 3 pistas y los camiones embalados, pensé q no llegaríamos hasta Cleppé, que pararíamos antes. Almorzamos en un courtepaille que es una cadena de parriladas no tan mala y bastante práctica. Lo más divertido de esta parada es q la Orné se compró un "parche león" para su espalda y se acabaron sus molestias por andar en moto. Andaba dichosa..hehehe.

Llegamos a nuestra nueva "chambre d'hôtes" atendida por Renee y Gerard. Eran una pareja jubilados hace poco y muy simpáticos. Tenían una casa muy grande y bastante clásica por así decirlo. Eran bastante "aristocráticos", incluso ella tenía un acento medio cuico muy divertido. Y lo más chistoso de todo fue el cambio q se produjo una vez q enganchó con nosotros. Al ppio era amable pero distante y de repente, con alguna de las historias q le contamos del viaje o le tincamos muy choros o empatizó, pero nos convidó a tomar té con unos pastelitos y galletas bacanes y nos prometió café recién tostado. Ella trabajaba tostando café para los más ricachones de la zona así q era seca. Ella hablaba mucho, él nada. Jejeje.



Ya. Y se acabó Cleppé. Nos organizamos para el día siguiente. Encontramos un lugar para dormir tan cool q relajamos la restricción de presupuesto..jejeje. Nos fuimos más a la ricos y famosos por una noche.
El viaje estuvo marcado por dos anécdotas: la primera fue mi copiloto q organizó el tema del almuerzo. Como íbamos a gastar un poco más en alojamiento decidimos pasar a mister McDonald's..todo bien: "Orné, donde hay un McDonald's en el camino?" "Pfff...dale no más, está lleno..".."ok". Finalmente, cuando era realmente la hora de almuerzo, el último McDonald's estaba a 50 kms hacia atrás..ejeje así que terminamos almorzando así:



Lo otro fue que dimos muchas vueltas ya que justo se dio esas pocas veces en q el gps entre q se marea y no sabe donde está por lo que, aunq nadie lo crea, tuvimos q abrir un mapa y guiarnos por los carteles!!! q barbaridad!

Finalmente, después de algunos retrocesos y muchas vistas tipo postal llegamos a nuestra última chambre d'hôtes que era lejos la más lujosa del recorrido (junto con la de Noli). Es que ya habíamos decidio que después de esa noche dormiríamos en el castillo (si, dije CASTILLO, no leyeron mal) de los tíos de la Ornella por lo que el presupuesto se relajó un poco para disfrutar más.



Este alojamiento estaba vacío por la época lo q es más choro. Era una pareja inglesa que habían dejado todo en Londres. Él era banquero (si, es repetitivo esto y además era fotógrafo! tenía una Mamiya increíble), deben haber tenido unos 37 años y un hijo de 4.




Se largaron a Francia, buscaron y buscaron propiedades en la campiña hasta que encontraron el lugar adecuado (sobre todo al precio adecuado..jejej), la arreglaron entera y se instalaron. Les quedó la raja!:




y claro empezamos a disfrutar de todos los rincones del lugar a la manera de cada uno:




Nos relajamos full pq además ya estábamos super cerca del Castillo y de Burdeos por lo que las aprehensiones del viaje de vuelta (lluvias en la carretera y hielos en los caminos) empezaban a quedarse atrás. Tanto nos relajamos q dijomos que bueno a la "table d'hôtes". Qué es eso? Es como "el rancho" pero viendo el lugar se imaginan el precio...jejeje.



Como dice mi papá: "Hay un mundo mucho mejor...pero es terriblemente caro!"...jejeje. Estaba muy rico. Simple y rico. Buen vino, buena atención y mejor compañía.

Entremedio llamé a la yaya y al Nono para saludarlos (mis abuelos) y les contaba lo cool que era todo y mi abuela le mandaba mil besos a la Orné por tenerme tan contento..jejeje.

Nada que decir. Estuvo de lujo todo....pero quedaba el castillo aún!